miércoles, 24 de julio de 2013

Fría y dura compañera, ¿Qué te hemos hecho? Dónde se esconde la grandeza de tus horas, la profundidad de tus pensamientos. ¿Qué le ha sucedido a tu luna del color del interior de las almendras? Ya no te encuentro, ni siquiera en mis adentros. Te siento sola y perdida, esperando al el amor que siempre mereciste en un lugar que ya no te quería.

Tus palabras han perdido su significado, y el mal agüero de tus ramas inunda el cielo. Ahora veo el manto de blanca agonía que inhalan tus pulmones, sola, a la deriva. Y es que no se si te encuentre, bajo los desiertos de la vida, pero no te preocupes, yo siempre te cuidaré, amiga mía.