Isla
Imagino
que no conoces la Isla;
Una jungla de hierro y cemento armado estéril en su
centro cobija a nuestras criaturas.
Todos los días cuando sale el sol, caminan
sin vida para cumplir con su designada función.
Enormes ruidosos animales
mecánicos las transportan de un lugar a otro en silencio y ellas caminan libres
a sus prisiones, creyéndose poseedoras de la decisión de vivir atadas o morir
mutiladas que los hará libres. Pobres desdichadas que no se miran a los ojos
porque no tienen, los demonios se los han llevado.
Hogar
Campos de
tierra húmeda y romero se arraigan a nuestro corazón como enredaderas.
El
cabello se riza al viento y el pan caliente llega a nuestras bocas de invierno.
Sencillos son nuestros anhelos y bendecidos son los caminos que baña en sol.
Cada
mañana despertamos de el sueño al canto de las aves salvajes y los lobos que se
meten en casa por nuestras viejas ventanas.
Siempre hay manzanas sobre la mesa
y cálidas miradas al final de nuestros viajes.
Y nosotros, desconocidos de
esta vida, qué alegría volver a encontrarnos!